La
estructura metodológica y conceptual de este ensayo analítico, consiste en
plantear un diálogo, entre los componentes que exponen en sus textos algunos
autores, quienes han escrito sobre la antropología social y cultural; con la
idea de plantear una relación de acuerdo o contraposición entre cada uno de ellos;
a la vez consiste en encadenar, relacionar o entretejer diversas ideas
expuestas por estos distintos autores, teniendo en cuenta los conceptos de
cultura, grupos étnicos e identidad; bajo la mirada de la antropología social y
cultural, buscando encontrar unos puntos en común y desacuerdo entre las lecturas;
poniéndolos en evidencia en este texto. Pero a la vez consiste en realizar un
texto que permite comprender a groso modo los argumentos que cada uno de los
autores plantea y esboza en sus textos; consiste también en tomar las ideas
centrales de cada uno de los textos y por medio de argumentos y de la forma en
que se exponen las fuentes, sustentar dichas ideas; por último consiste en
plasmar las enseñanzas, aprendizajes y reflexiones que los textos suscitan en
mi persona.
El
tema que se propone describir y complejizar en este ensayo analítico, dado en
el título “Desde la Antropología Social y Cultural: Una Mirada a la Cultura,
los Grupos Étnicos y la Identidad”; comienza a desprenderse de una pregunta
base, la cual plantea ¿por qué la antropología social y cultural se interesa
por los conceptos de cultura, grupos étnicos e identidad? Para darle una
posible respuesta a esta pregunta se emplearan nueve textos base, que permiten
poner en discusión o en contraste las ideas plantadas por cada uno de los
autores.
En
este texto se aborda en primera instancia, el concepto de antropología; en el
cual nos detendremos a mirar, dentro de la antropología física los animales no
humanos, específicamente el caso de los “primates”; pues es de interés en este
ensayo analítico comprender como del comportamiento de los primates se deriva
el comportamiento humano; y el concepto de antropología social y cultural, para luego en
segunda instancia, pasar a mirar desde la antropología social y cultural el
concepto de cultura; pasar en tercera instancia, a mirar el concepto de grupos
étnicos; para pasar en una cuarta instancia a mirar el concepto de identidad; por
último consiste en realizar unas conclusiones, que permitan expresar opiniones,
que surgen respecto de los temas.
Para
darle desarrollo a los planteamientos anteriormente esbozados y a la estructura
de esta reseña; la cual en una primera instancia platea las preguntas sobre
¿Qué es antropología? y ¿Qué es antropología social y cultural? Para darle
desarrollo a estas preguntas, los textos base para resolverlas son “¿Qué es la
antropología social? En: Introducción a la Antropología Social”, este texto fue
escrito por la autora Lucy Mair[1],
antropóloga británica. El segundo texto base para resolver esta pregunta es “La
Otra Mirada: Contribuciones al Espacio Geográfico desde la Antropología”, este
texto fue escrito por Nancy Motta González[2],
antropóloga colombiana. Y el tercer texto base es “Los Primates. En:
Antropología. Una Exploración de la Diversidad Humana con Temas de la Cultura
Hispana”, este texto fue escrito por Conrad Phillip Kottak[3], antropólogo
americano. Cabe aclarar que se emplearan otros textos, que ayudan a dilucidar
los argumentos de peso a los cuales se pretende llegar, como se ha mencionado
anteriormente, mediante una construcción que permita poner en discusión o en
contraste los dos textos base. Como lo plantea en su libro la antropóloga Lucy
Mair, la antropología significa “hablar del hombre”, y plantea en la siguiente
cita:
Se piensa a veces en la antropología como
el estudio que nos dice (todo sobre el hombre). Para quienes adoptan este punto
de vista, comprende en realidad las materias que florecían hacia mediados del
siglo XIX, cuando comenzó a tomar forma la idea de una (ciencia del hombre): la
antropología física, la antropología social (o cultural), la arqueología y la
lingüística (Mair, 1976) .
En
la anterior cita, se puede ver claramente como la antropóloga Lucy Mair plantea
una concepción sobre lo que se piensa es la antropología; concebida esta como
la “ciencia del hombre”. Al respecto el autor Juan Maestre Alfonso cita a Ángel
Palerm, del cual plantea “Ángel Palerm ofrece una síntesis con sentido
pedagógico, del contenido de la antropología y de sus divisiones en disciplinas
especializadas” (Alfonso, 1983) . Podríamos decir que
la concepción de Ángel Palmer es el reflejo de la postura que describe Mair
sobre lo que se piensa de la antropología.
La antropología vista como la ciencia
de la evolución del hombre, de la sociedad y la cultura. Partiendo de este
esquema, que considera general, ve la necesidad de recoger la variedad de temas
y especializaciones que implica el estudio de algo tan amplio como la evolución
del hombre, de la sociedad y de la cultura, y estima que las ramificaciones de
la antropología pueden ser agrupadas en tres ramas principales que a su vez se
subdividirán en un conjunto de especialidades. La antropología física, la
antropología social y cultural; y por último la antropología aplicada (Alfonso, 1983) .
Dentro
de las nociones, definiciones y en ultimas aclaraciones, sobre lo que es la
antropología, algunos autores apelan a la definición de la antropología de la
siguiente manera: "La Antropología es el estudio de la realidad humana, es
la ciencia que trata de los aspectos biológicos y sociales del hombre" (DRAE,
2001). O “La antropología es una ciencia comprensiva
general que estudia al hombre en el pasado y en el presente de
cualquier cultura” (Antrópologo, 2008) y a la vez
antropología significa: “(estudio del hombre), y es la ciencia que se encarga
de investigar y contarle al mundo cómo se comporta el ser humano y por qué lo
hace de esa manera” (Historia, 2009) . Pero dentro de
todas estas definiciones de lo que significa la antropología, tendríamos que
referirnos a los planteamientos expuestos por los autores Carlos Ember, Melvin
Ember y Neal Peregrine, quienes plantean:
Pero definir la antropología como el
estudio de los seres humanos no es completo, ya que tal definición supondría
adaptar a ella una larga lista de disciplinas tales como la sociología,
psicología, ciencias políticas, economía, historia, biología humana, y quizá
hasta las disciplinas humanísticas de filosofía y literatura. No es preciso
decir que los expertos en estas disciplinas relacionadas con los seres humanos
no estarían muy contentos si consideráramos su trabajo como una rama secundaria
de la antropología. Después de todo, dichas disciplinas existían mucho antes
que la antropología, y cada una de ellas tiene aspectos particulares y
distintivos. Por lo tanto, hay que analizar qué es lo característico de la
antropología, buscar una razón para la explicar por qué se ha desarrollado como
una disciplina autónoma y por qué ha conseguido una identidad propia en los
últimos cien años (Ember, 2004) .
Entonces
vemos claramente como estos autores nos muestran, que la antropología, no se
encarga de estudiar, solamente al ser humano completamente, como único interés;
sino que más bien son un compendio de intereses los que motivan a la
antropología como ciencia, los que han dado la característica a la
antropología, los que han dado su autonomía. Los autores Carlos Ember, Melvin
Ember y Neal Peregrine, plantean que “la antropología es amplia en
perspectivas, tanto geográficas como históricas”. Como lo plantea Nancy Motta
González, “La antropología hoy en el mundo remite al análisis de las múltiples
expresiones culturales en un contexto de globalidad e interrelación, donde se
fragmentan las ficciones etnográficas de la comunidad y la cultura como
unidades metodológicas que se autocontienen y se explican en sus propios
términos” (Motta) . De esta manera, la
antropología como ciencia, se caracteriza de las demás ciencias, como lo
plantean las siguientes citas:
Los antropólogos, generalmente, están
considerados como unos individuos que viajan a rincones poco conocidos del
mundo para estudiar a gentes exóticas o excavar en lo profundo de la tierra con
el fin de descubrir fósiles o herramientas y cerámicas de individuos que
vivieron hace mucho tiempo. Estas visiones, aunque claramente estereotipadas,
indican como la antropología se diferencia de otras disciplinas (Ember,
2004) .
Lo que diferencia nuestra disciplina
(antropología) de las otras es su carácter global y comparativo. Otras ramas
del saber abordan únicamente un segmento concreto de la experiencia humana o
una época o fase concreta de nuestro desarrollo cultual y biológico. Los
hallazgos de la antropología, en cambio, no se basan jamás en el estudio de una
sola población, raza, tribu, clase, nación, tiempo o lugar (Harris, Intruducción a la antropología
general, 1983) .
Se
ha mostrado groso modo, dentro de este ensayo las características,
concepciones, descripciones, de la antropología; desde diversos puntos de
vista, que nos permitieron problematizar de alguna manera la concepción sobre
lo que es antropología; como conclusión a este punto, el autor Philip Kottak
plantea lo siguiente “La antropología tiene un vínculo estrecho con las
humanidades que incluye el estudio de idiomas, la literatura comparada, los
clásicos, la filosofía, las artes, el folclore es decir, el estudio sistemático
de cuentos, mitos, y leyendas de diversas culturas. Podría incluso aumentarse
que la antropología se encuentra entre los campos de estudio más humanistas por
su estricto respeto de la diversidad humana” (Kottak P. , 2006) .
Dentro
de las tres ramas de la antropología, que cita el autor Juan Maestre del autor
Ángel Palerm, en este ensayo nos interesan “la primera gran rama” (Alfonso, 1983) , la antropología
física; y con un mayor interés; que la primera, para el objeto de este ensayo
es la “segunda gran rama” (Alfonso, 1983) , la antropología
social y cultural. Como lo ha planteado Juan Maestre, citando a Juan Comas,
refiriéndose a la antropología física:
Juan Comas, la define como (La ciencia que se dedica al estudio de
variaciones humanas, estudio comparativo del cuerpo humano y de sus funciones
inseparables; como el tratado de las causas y caminos de la evolución humana,
transmisión y clasificación, efectos y tendencias en las diferencias
funcionales y orgánicas; dedicándose como ciencia no solo a medir, clasificar y
especular, sino también a crear los métodos y las técnicas para ver si las
teorías sostenidas son correctas o no. Tendencias modernas de la antropología
física procuran, -dentro del contenido que hemos enmarcado- enriquecer el
conocimiento del pasado mediante el estudio del presente; es decir, explicar el
hueso en términos de función y vida) (Alfonso, 1983) .
Esta
definición de lo que significa antropología física, nos muestra como esta se
encarga del estudio de la variación, comparación, y funciones; pero que también
abarca como lo explica el autor la medición, la clasificación y la
especulación. Algunos autores plantean que la antropología física es “Una rama
de la antropología que tiene como objeto de estudio las interacciones de
procesos biológicos y sociales, y sus efectos sobre las poblaciones humanas,
entendidas estas no solo como objetos de naturaleza básicamente biológica, sino
como el terreno mismo de la interacción biosocial, lo que implica un
conocimiento de los dos ámbitos, pero sin reducirse a ninguno de ellos. En
otras palabras, estudia al ser humano considerando su naturaleza y su cultura” (Antrópologo, 2008) .
De
esta manera se entiende la antropología física, desde el estudio del ser
humano, visto bajo la luz de la naturaleza y la cultura, según lo plante el
anterior autor. De alguna manera Juan Comas no abarca las concepciones de
naturaleza y cultura, dentro de su definición de la antropología física; como
lo muestra Harris “La predisposición a desarrollar cultura es, quizá, el
componente más esencial de la historia evolutiva de los seres humanos” (Harris, Intruducción a la antropología
general, 1983) .
Y a la vez las definiciones anteriormente planteadas no muestran claramente
nuestro origen animal, como lo muestra la siguiente cita a Robert Jurmain “La
antropología física fundamenta los demás campos de la antropología en nuestro
origen animal y nuestra naturaleza biológicamente determinada. Los antropólogos
físicos tratan de reconstruir el curso de la evolución humana mediante el
estudio de los restos fósiles de especies antiguas” (Robert Jurmain, 2009) .
La
antropóloga Nancy Motta, plantea, con relación a la antropología física lo
siguiente “el interés científico de la antropología física ha conducido a
estudiar la genética de las poblaciones, el crecimiento y el desarrollo
anatómico, lo efectos de las dietas sobre los procesos fisiológicos, por ello
la historia evolutiva del hombre y del primate desde la perspectiva
biologicista está sufriendo una considerable revisión” (Motta, 1999) . Después de haber
observado groso modo que se entiende por antropología física; pasaremos a
observar uno de los temas de interés en este ensayo; el cual se desprende de la
antropología física y es la primatología.
Según
Phillip Kottak, la primatología se entiende como “El estudio de los simios,
monos y prosimios, vivos y fósiles, incluidos su comportamiento y vida social-“ (Kottak C. P., 1996) . Ángel Palerm
plantea la primatología como una de las ramas de la antropología física, y la
entiende como “Primatología; o sea el estudio de los primates, tanto humanos
como no” (Alfonso, 1983) . Después de hacer
una breve aclaración sobre lo que es la primatología; pasamos a mirar uno de
los temas de importancia de este estudio, y es como del comportamiento de los
primates, se deriva el comportamiento humano. Como lo plantea Kottak, “Existe
una gran diferencia entre una sociedad primate y una cultura humana plenamente
desarrollada. Sin embargo, los estudios sobre los primates en circunstancias
diversas han revelado más similitudes de las que podrían imaginarse” (Kottak C. P., 1996) .
Con
relación a la anterior cita de Kottak, se puede ver claramente que hay una
brecha entre la sociedad primate y la cultura humana, como lo muestra la
siguiente cita “Se ha definido al ser humano como animal cultural, como especie
biológica caracterizada por regular su comportamiento mediante pautas culturales,
la cultura es exclusiva del hombre” (Cambridge, 2008) . Pero Kottak nos
plantea la cuestión de similitudes entre los primates y los seres humanos, a lo
cual plantea “Los académicos solían defender que el comportamiento aprendido
(frente al instintivo) separa a los humanos del resto de los animales. Ahora
sabemos que los monos y lo simios dependen también ampliamente del aprendizaje” (Kottak C. P., 1996) . La anterior cita,
nos da muestra de la similitud entre los humanos y otros primates.
Los
científicos han comenzado a validar conductas instintivas, como comportamientos
aprendidos; como lo muestra la siguiente cita “A la cultura pertenece todo lo
que no se hereda genéticamente, se aprende socialmente. Los individuos de
especies no humanas aprenden socialmente ciertos comportamientos y los adoptan
después. Ciertos individuos de orden de los primates son capaces de inventar
conductas y sus congéneres de aprenderlas por imitación, por lo que pueden ser
consideradas conductas culturales (Cambridge, 2008) . Complementando esta
anterior cita, Kottak plantea que “las diferencias entre los humanos y otros
primates son cuantitativas más que cualitativas: son diferencias de grado más
que de clase” (Kottak C. P., 1996) .
De
esta manera queda entendido, como lo plantea Phillip Kottak, que “El estudio de
los primates no humanos resulta fascinante por sí mismo, pero también
contribuye a que los antropólogos puedan hacer inferencias acerca de la
temprana organización social de los homínidos (miembros de la familia zoológica
que incluye a los humanos vivos y fósiles) y a desentrañar cuestiones de la
naturaleza humana y del origen de la cultura” (Kottak C. P., 1996) . Cabe mencionar,
como lo plantea Kottak, que algunas de las similitudes entre los humanos y
otros primates son: la flexibilidad adaptante mediante el aprendizaje, el uso
de herramientas, los sistemas de comunicación, la predación y la caza, y la
predación, agresión y el uso de recursos[4].
Pero como lo planteo inicialmente Kottak y los demás autores, también existen
unas diferencias entre los humanos y otros primates, algunas de estas
diferencias las describe Kottak de la siguiente manera: compartir, cooperación
y división del trabajo; y
emparejamiento, exogamia y parentesco.
Después
de haber comprendido en este ensayo analítico, las diferentes posturas respecto
a la antropología, la antropología física y la primatología; pasaremos a
estudiar, como lo hemos planteado anteriormente, uno de los temas de mayor
interés en este ensayo; y es la concepción de antropología social y cultural. La
antropóloga Lucy Mair, plantea que “La antropología social debería estar ligada
con la antropología física, o clasificación de la humanidad en razas; con la
arqueología o estudio de las reliquias enterradas de sociedades del pasado; y
con la lingüística, o estudio de los principios del lenguaje” (Mair, 1976) . Nos muestra la
importancia de la interdisciplinariedad, que de alguna manera ayuda a tener una
comprensión mucho mayor de la antropología social y cultural. El autor Ángel
Palerm plantea lo siguiente “Antropología social, cuya misión es el análisis y comparación
de las relaciones entre las personas y entre los grupos sociales” (Alfonso, 1983) .
Después
de la introducción que nos aporta Lucy Mair y Ángel Palerm; comenzaremos el
desarrollo de este tema, citando a Palerm; quien plantea lo siguiente: “La
segunda gran rama de la antropología, la antropología cultural, cuyo tema
central, es el estudio de la evolución cultural y social de la humanidad, desde
sus orígenes más remotos hasta nuestros días, incluyendo el análisis de la situación
y de las tendencias existentes en la actualidad que están, en cierta forma,
prefigurando el desarrollo futuro, el curso y la dirección ulterior de la
evolución” (Alfonso, 1983) . Este autor, nos
muestra como la antropología cultural se interesa por el estudio de la
evolución cultural y social de la humanidad. La autora Nancy Motta, plantea “La
antropología social como ciencia aborda el conocimiento de las interrelaciones
entre las formas culturales que son internas a la estructura social de una
comunidad, y la vinculación de la cultura con fenómenos estructurales (como el
entorno físico, nivel de bienestar, condición social)” (Motta,
1999) .
Esta autora nos plantea a la antropología social, como la ciencia que se
encarga de estudiar unas interrelaciones entre formas culturales, que
pertenecen a una estructura social. El autor Harris Marvi, plantea con relación
a la antropología social y cultural lo siguiente:
Cuando nos referimos a la antropología
sociocultural, así adjetivada, estamos aludiendo al ser humano estudiado como
miembro de un grupo social y como integrante de una cultura. En realidad,
estamos haciendo mención de realidades similares. Los grupos humanos poseen una
cultura que los caracteriza; puede decir, por tanto, que la antropología
sociocultural estudia las sociedades y las culturas humanas, tratando de
descubrir, prioritariamente, los elementos compartidos y las diferencias, con
una estrategia holística, esto es enfocada a la globalidad. Para lograrlo, se
vale de una metodología sistemáticamente comparativa (Harris,
Intruducción a la antropología general, 1983) .
Harris
Marvi, nos hace una aclaración bastante importante, para entender a que nos
referimos con antropología social o antropología cultural, empleando una
palabra adjetivada, que nos permite relacionar lo social y lo cultural dentro
de la antropología; este autor nos muestra que los grupos humanos poseen una
cultura que los caracteriza, al igual que Nancy Motta nos muestra esa relación
entre cultura y sociedad, no queriendo decir que ambos conceptos son iguales.
El autor Harris Marvi, nos plantea una pregunta muy interesante, que pone en
relevancia lo aquí planteado “¿constituye la antropología social y cultural una
misma cosa? Quizás si en la práctica, pero la dualidad terminológica no deja de
tener su significado cultural y social; son dos conceptos distintos que pueden
dar lugar a estilos de análisis diferentes” (Harris, Intruducción a
la antropología general, 1983) .
La autora Nancy Motta, plantea que:
La antropología social al cumplir un
papel vital en mostrar y explicar la variabilidad sociocultural, sea en las
formas de organización social (tipos de matrimonio, familia, residencia,
estructura económica, ley, política), o en los componentes cognitivos de la
cultura (clasificación en las redes de parentesco, magia, religión y
enfermedad), ha construido un andamio teórico al mismo tiempo que lleva a cabo
su análisis y ha desarrollado una metodología para explicar tal realidad, a
través del trabajo de campo y del componente etnográfico (Motta, 1999) .
En
la anterior cita, se puede ver claramente cuál es el papel de la antropología
social y cultural, en cuanto al estudio de lo social y al estudio de lo
cultural. El autor Ángel Palerm, plantea que “Se busca por lo tanto, establecer
no solo el curso de la evolución y los mecanismos que operan en ella, sino
también las interrelaciones de los distintos factores, la dinámica interna de
cada una de las sociedades y culturas bajo estudio, sean estas primitivos o
modernos, sencillos o complejos, altos o bajos” (Alfonso, 1983) .
Estás
categorizaciones que plantea Ángel Palerm, entre primitivo-moderno,
sencillo-complejo, o altos-bajos; esta puesta en discusión, a lo cual la autora
Lucy Mair plantea lo siguiente, dando una concepción de antropología social y
cultural; “La antropología social se ha ocupado muy ampliamente de pueblo que
“hacen” las cosas de modo muy distinto al de “este país” o al de cualquier otra
de las naciones a las que se denomina comúnmente (con ejemplar desprecio por la
geografía) (occidentales). Su interés se ha centrado siempre en aquellos
pueblos a los que se denomina “primitivos” o, cuando hay tiempo para hablar más
dilatadamente, (pueblos de tecnología sencilla)” (Mair, 1976) .
Vemos
como Lucy Mair, de alguna manera, nos ayuda a complejizar algunas categorías que se han empleado en las
ciencias sociales. La autora Lucy Mair plantea lo siguiente “Pero si estudiamos
el tipo de sociedades en el que viven, y comparamos éstas con las del mundo
occidental, podemos ver que se encuentran, tanto entre “ellos” como entre
“nosotros”, determinados principios fundamentales de la vida en sociedad” (Mair, 1976) . Por lo tanto no
deberíamos de emplear categorías que marginan, legitiman, y abren brecha entre
unas sociedades y otras[5],
pues como lo plantea Lucy Mair, tenemos unos principios fundamentales de la
vida en sociedad[6].
El campo de la antropología es muy
amplio, por lo tanto se ha dividido en diferentes ramas, ya que un antropólogo
no puede abarcar todo el estudio. Antes la antropología social se relacionaba
estrechamente con la antropología física, lingüística y con la arqueología,
hasta convertirse en ciencias independientes, ya que como antes mencionado es
demasiado campo para ser estudiado en su totalidad por una sola persona (Alfonso, 1983) [7].
Como
lo plantea la anterior cita y como lo plantea el siguiente autor; existen tres
ramas principales de la antropología social y cultural, que son: la arqueología
(el estudio de culturas pasadas, sobre todo a partir de los restos materiales
que han quedado de ellas), la lingüística antropológica (el estudio
antropológico de las lenguas) y la etnología (estudio de las culturas
existentes o recientes)[8].
Una de las subdivisiones o ramas, que nos interesa describir en este ensayo de
la antropología social y cultural, es la arqueología; según el autor Juan
Maestre, refiriéndose a la arqueología plantea lo siguiente “La arqueología,
como disciplina dedicada -con métodos y técnicas especiales- a la
reconstrucción de las culturas desaparecidas y de sus procesos de desarrollo,
mediante el estudio de sus restos materiales. Para estos fines la Arqueología
se apoya en los datos y deducciones de otras ciencias. A través de ella se
puede reconstruir la organización, los modos de vida y creencias de sociedades
desaparecidas, o de otros momentos históricos de grupos humanos aun
subsistentes y respecto a los cuales interesa comparar la realidad pretérita
con la presente” (Alfonso, 1983) .
Con
respecto a la cultura material[9],
de interés para la arqueología; la autora Leonor Herrera plantea “La cerámica,
ya sea que se produzca en casa para el consumo, o que salga de las manos del
artesano de tiempo completo, es de primordial importancia en la vida cotidiana
y ritual de aquellos grupos que no conocían el aluminio ni el plástico. Es
además un medio expresivo insuperable para plasmar las concepciones estéticas y
prácticas de un conjunto humano” (Herrera, 1992) . Continuando con las formas en que las sociedades
del pasado, dejaron sus legado, reconocido hoy en día como cultura material por
la arqueología, el autor Álvaro Botiva[10] comenta “el
arte rupestre puede entenderse como un medio de comunicación o como expresión
de una experiencia o una interpretación individual del mundo” (Contreras,
1992) .
Hemos
visto someramente algunas cuestiones respecto de la antropología social y
cultural; pero nos falta un elemento que creo es muy importante mencionar en
esta reseña; y es el que nos propone a continuación Lucy Mair “Otro punto de
vista alternativo es que la antropología social constituye una rama de la
sociología y que sus vecinas más inmediatas son las restantes ciencias
sociales” (Mair, 1976) . Y como lo plantea
la autora Mirtha Lischetti “En la actualidad el campo de estudio de la
antropología es la sociedad en su conjunto, compartiendo como antropología
social la especificidad con la sociología, con la que cada vez comparte más
técnicas y métodos. Y frente a la cual solo cabría esgrimir los elementos que
las diferenciaron en el momento en que se gestaban como ciencia, y que
constituyen a la sociología como la ciencia de “nosotros” y a la Antropología
como la ciencia de los “otros” (Lischetti, 1998) . Vemos entonces como
Lischetti, nos aclara dentro de su cita que ambas ciencias, tanto antropología,
como sociología, se encargan de estudiar a la sociedad en su conjunto; pero
cada una de estas ciencias estudia una especificidad del mismo estudio, y es
que la antropología estudia al “otro” de la sociedad, mientras que la
sociología, se encarga de estudiar el “nosotros” de la sociedad.
Dentro
de esta cuestión, Lucy Mair nos plantea que “La sociología serán en tal caso,
el estudio de la sociedad, y la antropología social, una rama de este estudio” (Mair, 1976) [11]. Por otro lado,
el autor Juan Maestre plantea “Para los europeos, sobre todo para los franceses
y, algo menos, para los alemanes, el termino antropología ha recogido durante
mucho tiempo, sin vacilaciones, la idea que anteriormente hemos descripto como
campo de antropología física. Siendo la etnología o la sociología las
disciplinas que se dedicaban a los aspectos que hemos referido como propios de
la antropología social y la antropología cultural” (Alfonso, 1983) . Lucy Mair plantea
“Muchos antropólogos sociales definirán hoy su materia como una rama de la
sociología. Radcliffe - Brown la denomino sociología comparada, para indicar
que, al igual que los sociólogos teóricos, andamos en busca de generalizaciones
sobre todos los tipos de sociedad humana” (Mair, 1976) .
El
autor Juan Maestre plantea como ejemplo al tema en discusión que “En los
Estados Unidos, dentro del proceso de consolidación de las ciencias sociales,
se fue dando cada vez más importancia al concepto de cultura, y ya a principios
de este siglo había aparecido la antropología cultural con un carácter hegemónico
sobre otras ciencias sociales; hegemonía
que aún perdura a pesar de los avances arrolladores, primero de la psicología
social y después de la sociología. Es frecuente ver como muchos departamentos
de las universidades norteamericanas lo son de antropología y sociología” (Alfonso, 1983) .
Para
darle una posible conclusión a esta discusión, que se ha presentado en este
ensayo, sobre la delimitación de la antropología social y cultural y la
sociología; tendíamos que plantear que el origen histórico de ambas
disciplinas, nos pueden dar una primera pista; por ejemplo el de la socióloga,
a lo cual podríamos agregar que fue típicamente una ciencia que estudió
sociedades occidentales, europeas; mientras que la antropología estudiaba las
supuestas sociedades "primitivas"[12]. Esta primera
pista, nos remite a una segunda cuestión; y es que mientras que los sociólogos
se dedicaban a basarse en datos cualitativos (mortandad, nacimientos, densidad
de población etc.); los antropólogos usaban datos más cualitativos,
provenientes de sus observaciones en el campo (a esto llamamos observación
participante)[13].
Pero hoy por hoy, como no lo muestra
Lucy Mair “El campo de la antropología social es en la actualidad tan
extensa que son pocos los que pueden esperar convertirse en expertos
simultáneamente en él y en cualquier otra de las ramas de la antropología en
sentido más amplio” (Mair, 1976) . Tendríamos que
decir, con respecto a lo planteado por Lucy Mair, que las diferencias entre
antropología social y cultural, son tan difusas; que sociólogos y antropólogos
sociales potencialmente pueden realizar el mismo trabajo y con el mismo método.
Hemos
visto algunas de las cuestiones de la antropología; desde la antropología
física y desde la antropología cultural. Planteando que nuestro interés de
análisis en este ensayo, es profundizar sobre la antropología social y
cultural. Después de haber conocido algunas de las nociones de antropología
social y cultural, y algunos de sus campos de interés y de complejidad;
pasaremos a dar una mirada somera, sobre los conceptos empleados por la
antropología social y cultural, estos son, para el interés de este ensayo “cultura,
grupos étnicos e identidad”; para así pasar, en una última instancia a mirar
unas posibles conclusiones.
La
importancia de la cultura dentro de la antropología social y cultural, la
describe el autor Fabregat, citando a Kluckhohn, quien plantea “Como ha dicho
Kluckhohn (1949,30) el concepto de cultura constituye, para la antropología,
una categoría de importancia semejante al que ha tenido, y tiene, el de evolución
en las ciencias biológicas (Fabregat, 1984) . La autora Lucy Mair
planteando lo siguiente, con respecto al interés de los antropólogos de estudiar
la cultura “Unos cuantos antropólogos de Gran Bretaña y muchos norteamericanos
se denominan a sí mismos antropólogos culturales y afirman que su interés
primordial reside en la cultura” (Mair, 1976) .
Fabregat
plantea que la importancia de la cultura reside, además, en el hecho de que se
trata de una categoría empíricamente demostrable y explicable. Plantea que es
demostrable porque refiere a los actos y a los pensamientos de los hombres, y
es explicable porque su sentido y significación está presente en las
finalidades y en las funciones del comportamiento social[14]. En la
siguiente cita este autor, plantea la importante posición que ocupa el concepto
de cultura dentro de la antropología:
El concepto de cultura ocupa una posición
central dentro de la teoría antropológica: las monografías de campo del antropólogo
cultural y sus modelos de investigación tienen como categoría común el concepto
de cultura. Asimismo los materiales o los datos que sirven para fundamentar una
teoría del comportamiento humano arranca, fundamentalmente, del concepto de
cultura visto como el único contenido que puede explicar objetivamente las
formas de acción del hombre (Fabregat, 1984) .
Ruggeberg
plantea que la palabra cultura todavía recuerda en su raíz semántica los dos
momentos que la definen históricamente: el cultivo y el culto. La cultura, de
acuerdo con la memoria histórica de la palabra, está relacionada con el
desarrollo, es decir, la recreación humana de la naturaleza, y con lo sagrado.
Continuando con exposición, el autor plantea que la recreación de la naturaleza
supone, al mismo tiempo, los dos significados que conserva esta palabra: el de
la reproducción de la naturaleza a través de la intervención humana, y su goce
en el medio de esta actividad. El culto,
el sentimiento de lo sagrado, supone igualmente dos momentos. Se trata, por una
parte, de la veneración, del respeto temeroso o de la fascinación sorprendida,
es decir, aquello que define el sentimiento religioso en su figura clásica y,
para nosotros, originaria (Ruggeberg, 1984) .
Se
plantea la importancia de la cultura, en la antropología, de la siguiente forma
según Malinowski “Esta herencia social es el concepto clave de la antropología
cultural, la otra rama del estudio comparativo del hombre. Normalmente se
la denomina cultura en la moderna antropología y en las ciencias sociales. La
cultura incluye los artefactos, bienes, procedimientos técnicos,
ideas, hábitos y valores heredades. La organización social no puede
comprenderse verdaderamente excepto como una parte de la cultura. ”B.
Malinowski (1931)
El
concepto de cultura es una categoría fundamental de los estudios sociales. Sin
embargo, no ha existido ni existe una única definición, sino un
gran número de definiciones diferentes, más amplias o más
restringidas, según la orientación teórica de cada uno de los autores. A
continuación, se realiza una panorámica, de las distintas concepciones de
cultura, desde los planteamientos de algunos antropólogos, en tiempos y
espacios distintos, que ayudan a entender mucho más lo que significa el
complejo concepto de cultura.
Maurice
Freedman plantea que como se ha visto la cultura alude al cuerpo de tradiciones
socialmente adquiridas que aparecen en forma rudimentaria entre los mamíferos,
especialmente los primates[15],
abarcando de esta manera al ser humano como un animal descendiente de los
primates y poseedor de un cuerpo de tradiciones socialmente adquiridas; o sea
que nos plantea una cultura animal, ya mencionada anteriormente e este ensayo,
citando a Phillip Kottak.
Maurice
Freedman Plantea que “Cuando los antropólogos hablan de cultura humana
normalmente se refieren al estilo de vida total, socialmente adquirido, de un
grupo de personas, que incluye modos pautados y recurrentes de pensar, sentir y
actuar” (Freedman, 1978) . Por su parte la
antropóloga Nancy Motta, plantea su concepción de cultura, la cual entiende
como “la cultura son estructuras de significación, son sistemas de símbolos
inteligibles al grupo social, a la etnia, en las cuales hombres y mujeres dan
forma a su experiencia” (Motta, 1999) . Motta nos plantea
una concepción de cultura, remitiéndose a las estructuras de significación y a
lo simbólico.
La
autora Lucy Mair, plantea, citando a Tylor, quien describe la cultura como (ese
todo complejo que comprende el conocimiento, las creencias, el arte, la moral,
la ley, la costumbre y otras facultades y hábitos adquiridos por el hombre en
cuanto miembro de una sociedad[16]” (Mair, 1976) . [17]
esta autora plantea de alguna manera una crítica con respecto al planteamiento
de Tylor, ella plantea que “esta definición –que es en realidad una enumeración-
se ha comprimido a veces en la afirmación de que la cultura comprende toda
clase de comportamiento aprendido; en la práctica suele decirse que el rasgo
distintivo del estudio de la cultura es
que se ocupa de las costumbres y de los (modos)” (Mair, 1976) . Y plantea que se
debe entender por cultura “La posesión común de un conjunto étnico que comparte
las mismas tradiciones, en un conjunto tal es, en términos sociales, una
sociedad” (Mair, 1976) .
El
autor White, plantea a la cultura como
“Una realidad instrumental que ha aparecido para satisfacer las
necesidades del hombre que sobrepasan la adaptación al medio ambiente” (White, 1959) . Pero también aclara
que “La cultura en uno u otro sentido del término, se aprende y constituye un
cuerpo de tradiciones dentro de cualquier sociedad. Sus modernos exponentes
están de acuerdo, además, en que todas las culturas son muy complejas, incluso
entre los pueblos cuyas tecnologías parecen muy similares para los niveles
industriales occidentales” (White, 1959) . Siguiendo con las
concepciones de la cultura, el autor Fabregat plantea que hay tres tipos de
cultura; “La cultura material, escrita y oral, única evidencia disponible,
constituye la muestra objetiva de formas de vida que en lo que refiere a
ciertas formas sociales y a rasgos de la experiencia espiritual, pueden ser
inducidas mediante interpretaciones de los restos de esta cultura material y de
comparaciones etnográficas relativas a formas culturales equivalentes (Fabregat,
1984) .
Fabregat
plantea que la cultura es la forma misma de ser de las relaciones y las ideas y
conceptos que regulan el funcionamiento de aquel, individual y colectivamente,
en formas de acción, transmitidas por el proceso de socialización y creadas por
transformación o invención, cuya cualidad más significativa es la de ser básicamente
homogénea. (Fabregat, 1984) . Y asegura que
“Definimos como cultura sobre todo, el modo común de pensar organizado de los
individuos de una sociedad en orden a producir actividades sociales coherentes,
tanto de acción material como de acción espiritual” (Fabregat, 1984) . Y plantea que hay
dos formas de producir cultura, sea esta de forma material y espiritual
derivada de lo que designamos con el nombre de pensar organizado, cuyas
características son peculiares a cada forma de adaptación étnica, y por lo
tanto, se explican en función de relaciones sociales integradas en el espacio y
en el tiempo (Fabregat, 1984) .
El
autor Franz Boas, plantea lo siguiente “La cultura incluye todas las
manifestaciones de los hábitos sociales de una comunidad, las reacciones del
individuo en la medida en que se ven afectadas por las costumbres del grupo en
que vive, y los productos de las actividades humanas en la medida en que
se ven determinadas por dichas costumbres. “Franz Boas (1930). El autor W. H.
Goodenough, plantea que “La cultura de una sociedad consiste en todo aquello
que conoce o cree con el fin de operar de una manera aceptable sobre sus
miembros. La cultura no es un fenómeno material: no consiste en cosas, gente,
conductas o emociones. Es más bien una organización de todo eso. Es la forma de
las cosas que la gente tiene en su mente, sus modelos de percibirlas, de
relacionarlas o de interpretarlas” W.H. Goodenough (1957).
El
autor Clifford Geertz, plantea que “La cultura se comprende mejor no como
complejos de esquemas concretos de conducta—costumbres, usanzas,
tradiciones, conjuntos de hábitos--, como ha ocurrido en general hasta ahora,
sino como una serie de mecanismos de control—planes, recetas, fórmulas,
reglas, instrucciones (lo que los ingenieros de computación llaman
“programas”)—que gobiernan la conducta.” Clifford Geertz (1966). Por otro lado
el autor M. Harris plantea que “La cultura alude al cuerpo de tradiciones
socialmente adquiridas que aparecen de forma rudimentaria entre los mamíferos,
especialmente entre los primates. Cuando los antropólogos hablan de una cultura
humana normalmente se refieren al estilo de vida total, socialmente adquirido,
de un grupo de personas, que incluye los modos pautados y recurrentes de
pensar, sentir y actuar. ”M. Harris (1981). Y por último el autor Anthony
Giddens plantea que “Cultura se refiere a los valores que comparten los
miembros de un grupo dado, a las normas que pactan y a los bienes
materiales que producen. Los valores son ideales abstractos, mientras que
las normas son principios definidos o reglas que las personas deben
cumplir. “Anthony Giddens (1989).
Según
Fabregat, y tomándolo como referencia para una posible conclusión sobre el
concepto de cultura, plantea que el concepto de cultura, encierra, como vemos,
un ámbito de acción referido a lo material y a lo espiritual. El primero alude
a los productos que resultan de la aplicación del pensar organizado,
verbigracia, la vivienda, el equipo doméstico, el vestido, la tecnología
relativa a la producción de alimentos, las armas, los monumentos, y otro de
aquello que constituyen artefactos, expresan un efecto del pensar implícito en
la producción material vista como un instrumento de la supervivencia y del
vivir de los hombres[18].
El
autor Fabregat, plantea que el segundo refiere a las ideas, valores,
orientaciones de la personalidad, concepción del mundo, y en definitiva, al
conjunto de sistemas del pensamiento que regulan las relaciones sociales, por
una parte, y que dan significado, por otra, al comportamiento individual y
colectivo, al mismo tiempo que explican y racionalizan, en forma coherente,
este comportamiento (Fabregat, 1984) . En última instancia
plantea que “Puede afirmarse, entonces, que la cultura constituye un rasgo
universal y común en todos los hombres, sin embargo de lo cual cada cultura es
un proceso peculiar o sui generis, por cuanto que sus contenidos o partes
sustanciales de los mismos varían de sociedad en sociedad (Fabregat, 1984) [19].
Después
de haber abarcado groso modo el concepto de cultura, pasaremos a darle una
mirada desde la antropología social y cultural, al concepto de identidad. Para
la antropóloga Nancy Motta Gonzales, la identidad está ligada a un lugar. El
lugar está pasando igualmente en términos de lo local y lo cotidiano; y
participa además de otra cualidad: la diversidad. El sentido de pertenencia e
identidad de un grupo humano, denominado étnica (y al conglomerado grupo
étnicos), se inscribe en un territorio que es ordenado y organizado en función
de sus intereses y de sus valores. Y nos plantea que cada entidad espacial
constituye un elemento especifico cuya lógica expresa identidad (Motta, 1999) .
Siguiendo
con la posición de la antropóloga Motta, los autores Silva y Koonings, plantea,
la identidad con relación a la etnicidad, de la siguiente forma “Recordemos que
el enfoque primordialista plantea que la etnicidad es un atributo fijo de
colectividades sociales, que se basa en raíces históricoculturales muy
profundas que se imponen sobre la colectividad, pasando a determinar de esta
manera la identidad cultural de cada uno de sus miembros” (Silva, 1999) .
En
una concepción más centrada en la identidad, el autor Ruway, plantea que la
identidad es el sentido de pertenencia e "igualdad" de
un grupo social donde se comparte rasgos culturales, como costumbres,
valores y creencias; se alimentan continuamente de la influencia endógena y
exógena; en este sentido hace referencia a la mismísima y a la continuidad de
"algo", en contraposición a la "variedad". A la vez plantea
que la identidad es el resultado que surge como respuesta a las necesidades
singulares de cada sociedad, de cada grupo social, estas repuestas van tejiendo
los actores sociales, que en cada caso estructurará un modo de vida individual
y colectivo; entonces la identidad es un conjunto de rasgos que caracterizan a
un grupo social, frente al "otro", formando una unidad entre la
cultura e identidad (Ruway, 2007) .
Ruway, citando a Larraín, plantea que la identidad es un proceso de construcción en la que los individuos se van diferenciando así mismo en estrecha relación simbólica con otras personas" Larraín (2003:7). Esta formación obedece a una construcción ideológica y cultural, permitiendo direccionar el horizonte en sus distintas aspiraciones e intereses frente al "otro" dentro de su legitimación y reconocimiento
La identidad es ser reconocido y
reconocerse por sus cualidades propias, estar bien con los de más, tiene que
ver mucho entre "yo" y "nosotros", ésta relación asume una
dinámica de unidad; si hablamos de identidad colectiva o sea de (nosotros) no
podríamos dejar aislado la identidad individual (yo) estos hechos poseen una
raíz en el proceso de socialización; puesto que obedece a la construcción
social, cultural e ideológico, en ésta construcción interviene del pasado
histórico y relaciones intersubjetivas, en la configuración participan la
lengua como medio de socialización, bajo algunos elementos integradores como
las organizaciones sociales, comunidad, la religión, entonces la identidad
tiene una estructura subjetiva y por lo tanto, es producto de la red de relaciones
sociales e ideológicas (Ruway, 2007) .
Continuando
con la propuesta estructural de este ensayo, seguimos con las concepciones de
Grupos Étnicos. En primera instancia, tendríamos que plantear, siguiendo a
Koonings y a Silva; que la palabra grupo tiene un significado especial en el
lenguaje de los antropólogos sociales. Eso significa, como en el habla
cotidiana, un conjunto cualquiera de personas. No significa, como en el habla
cotidiana, un conjunto cualquiera de personas. Plantean que significa un
conjunto o cuerpo social con existencia permanente, un conjunto de personas
reunidas de acuerdo con principios reconocidos que tienen intereses y normas comunes, las cuales fijan los derechos
y obligaciones de los miembros del grupo en su relación mutua y en relación con
dichos intereses (Silva, 1999) [20]. Barth, con
relación a la concepción de grupos étnicos plantea lo siguiente:
El término grupo étnico es utilizado
generalmente en la literatura antropológica (cf., por ej., Narroll, 1964) para
designar una comunidad que:
En gran medida se autoperpetúa
biológicamente.
Comparte valores culturales
fundamentales realizados con unidad manifiesta en formas culturales.
Integra un campo de comunicación e
interacción.
Cuenta con unos miembros que se
identifican a sí mismos y con identificados por otros y que constituyen una
categoría distinguible de otras categorías del mismo orden (Barth, 1978) .
Barth
plantea que tal formulación nos impide comprender el fenómeno de los grupos
étnicos y su lugar en las sociedades y culturas humanas. Y plantea que esto se
debe a que incurre en una petición de todos los principios, pues cuando se
propone aportar un modelo típico ideal de una forma empírica recurrente, ya
está presuponiendo una opinión preconcebida de cuáles son los factores
significativos en la génesis, estructura y función de estos grupos (Barth,
1978) [21].
Lucy
Mair, con respecto a los grupos asociados, plantea que los intereses comunes
pueden denominarse intereses de propiedad, si se da al concepto de propiedad
una definición muy amplia. Según lo expreso recientemente Leach, puede incluir
“no solo bienes materiales y derechos sobre la tierra, sino también derechos
sobre personas, títulos, cargos, nombres, rituales, formas de magia, técnicas,
canciones, danzas…, etcétera, etc.”. En muchas sociedades simples los “grupos
asociados (grupos corporativos) más importantes constan de personas vinculadas
por la descendencia (Mair, 1976) .
Mair
nos plantea que no es fácil reconocer el carácter de “grupos asociados” de un
grupo de descendencia. Pero existen agregados de individuos que tienen algo en
común que no acaba, sin embargo, de bastar para que afirmemos que constituyen
“grupos asociados”. De lo que aquí se trata es de cierto tipo de comunidad de
sentimiento o interés, algo más que una característica común que perciben los
extraños. Los individuos que han emigrado de un mismo país a otro, se
distinguen de la población nativa y son conscientes de ello. A veces se les
denomina grupos étnicos, aunque no constituye sin duda un “grupo asociado” (Mair, 1976) .
Cuando
hablamos de grupos étnicos, es necesario incorporar la concepción de etnicidad,
entendida esta, siguiendo los aportes conceptuales de Silva, quién plantea que
la etnicidad se refiere específicamente a la identificación de una colectividad
social a partir de antecedentes históricos, la existencia de un pasado común,
la identificación con un territorio, el uso de un mismo idioma, junto a otros
elementos culturales y simbólicos compartidos por los miembros de esta
colectividad (Schermerhorn, 1970; Smith, 1986) (Silva, 1999) . Y aclara que la
construcción étnica hace de los grupos étnicos un fenómeno dinámico pues estos
surgen, desaparecen, se renuevan y se transforman en el tiempo. Además, dicha
construcción refleja cambios más profundos en la constitución social de la
posición relativa de individuos y grupos (Silva, 1999) .
El
autor Bari cita a Max Weber, quien se refiere a
grupos étnicos, y sostiene que es necesario subrayar algunas cuestiones
que hacen al propósito de "desnaturalizar" las clasificaciones que se
trazan respecto a tales unidades. Weber considera en primer lugar, que el grupo
étnico es una construcción social cuya existencia es siempre problemática. En
segundo lugar, se opone a los abordajes que hacen del aislamiento geográfico y
social la base de la diversidad étnica. En tercer lugar, reconoce que la identidad
de un grupo étnico se da en la comunicación de las diferencias, de las cuales
los individuos se apropian para establecer fronteras étnicas. Postulando que,
es la relación entre estos tres fenómenos y no su distinción lo que puede
ofrecer al investigador una explicación sobre los procesos de constitución y
permanencia de los grupos étnicos. El autor plantea que aunque este sea un
enfoque dinámico en la definición de grupo étnico, pensamos que no es
suficiente la relación de estas tres consideraciones para abarcar el fenómeno,
pues no se considera la dimensión de dominación y sujeción que daría cuenta,
como elemento determinante, del proceso histórico de la interacción entre
grupos hegemónicos y minoritarios (Bari, 2002) .
El
autor Bari, citando a Weber y a Barth, afirma que los grupos étnicos no se
distinguen uno de otro a partir de un cuerpo cerrado y particular de aspectos
culturales, sino que, por el contrario, estos aspectos se movilizan, se
desplazan, se marcan o se retraen en situaciones de relaciones de interacción.
Es por esto, que entiende, que la historia de la cultura de un grupo étnico,
aunque no se puede conocer independientemente de lo anterior, tiene un devenir
propio, rasgos o aspectos que no se desarrollan en forma acumulativa sino
cualitativa que provocan la variación y la inversión de los rasgos, que pueden
permanecer en lo visible o en lo oculto. No es una exposición permanente de
rasgos culturales.
Bari
plantea que por esto se desprende, que un conjunto total de rasgos culturales
no permite la distinción entre un grupo y otro, porque la variación cultural no
autoriza por sí misma comprender el trazado de los límites étnicos. (Barth, F.;
1976: 45) Creemos, sin embargo, que el esfuerzo, teóricamente importante de
Barth de desnaturalizar el concepto de grupo étnico, se detiene en la categoría
que establece de frontera étnica, pues se puede entender que para este autor
las estrategias étnicas individuales son modificadas en fronteras de
interacción simétricas. Este autor plantea que estas permanecen como un campo
neutro de las múltiples ofertas de rótulos que cada uno tiene para elegir (Bari, 2002) .
Este
ensayo, “Desde la Antropología Social y Cultural: Una Mirada a la Cultura, los
Grupos Étnicos y la Identidad”. Nos ha permitido estudiar la antropología,
desde la física hasta la social y cultural, de mayor interés para el objetivo
de este ensayo y su planteamiento inicial. Comprender todo lo relacionado con
la antropología física, y centrarnos en el tema de la relación entre primate y
ser humano. Además centrar nuestro interés en la antropología social y
cultural, la cual nos permitió estudiar de alguna manera la antropología, la
cual plantea para mi concepción una temática muy interesante.
La
realización de este ensayo ha dejado en mi persona, mucha reflexiones y nuevos
conocimientos, entendiendo la importancia de la otredad, del reconocimiento del
otro, ese otro que en muchas ocasiones juzgamos sin antes comprender en
realidad cuales son los fenómenos sociales que lo aquejan, la antropología nos
invita a ponernos en los zapatos de otros y nos recalca la importancia de la
diversidad, de las diversas culturas que como lo hemos planteado anteriormente,
comprende tanto lo material, como lo espiritual. Acerca de la llamada “ciencia
del hombre”, de la cual no tenía el verdadero reconocimiento y el verdadero
acercamiento. La antropología deja en mi persona un marasmo de cuestiones,
desde las concepciones de cultura, de identidad y de grupos sociales, y
asociados a estos una gran cantidad de conceptos más, que ayudan a darle
relevancia a la antropología. Siguiendo a la antropóloga Nancy Motta, es
necesario plantear que “Antropología y transdisciplinariedad, como única forma
de hibridización posmoderna, debería tejer nuevos hilos teóricos; para dar
cuenta de cómo producir y concebir la naturaleza, como nuevo proyecto de
desarrollo global. Ese el nuevo reto” (Motta, 1999) .
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[1] Philip Lucy Mair (28 enero 1901-1 abril 1986) fue
una antropóloga británica. Lucy Mair escribió sobre el tema de la
organización social, y contribuyó a la participación de la investigación
antropológica en el gobierno y la política (Cambridge,
2008) .
[2] Nancy Motta González,
antropóloga de la Universidad del Cauca. Magister en Desarrollo Rural de la
Pontificia Universidad Javeriana.
[3] Conrad Phillip Kottak (nacido el 06 de octubre
1942 en Atlanta, Georgia) es un antropólogo americano. Obtuvo su
doctorado en la Universidad de Columbia.
[4] (Kottak C. P., 1996)
[5]
“El relativismo cultural argumenta que el comportamiento en una cultura
particular no debe ser juzgada con los patrones de otra. Esta posición
también puede provocar problemas, llevando al extremo el relativismo cultural
arguye que no hay una moralidad superior, internacional o universal, que las
reglas éticas y morales de todas las culturas merecen igual respeto. Desde el
punto de vista del relativismo extremo, la Alemania nazi se valora tan
neutralmente como la Grecia clásica. El relativismo cultural es la actividad
en donde se analiza el mundo de acuerdo con los parámetros propios de cada
cultura. Niega cualquier valoración absolutista moral o ética de los mismos” (Kottak P. , 2006) .
[6] “La estructura del pensamiento muisca tiene
como base fundamental sus propias relaciones económicas, sociales, políticas
y culturales construidas históricamente” (Castaño,
1992 )
[7] “La division de la antropologia hecha por Angel Palerm tiene el gran
acierto de ser bastante expresiva y de darnos, a traves de su multiple
clasificacion, una descripcion bastante correcta del contenido de la
Antropologia en general y en sus diversas ramas. Sin embargo, presenta el
defecto de poder hacer incurrir en alguna confusión en cuanto al campo y
objeto de los diversos temas incluidos en su segunda division: la de
antropologia cultural” (Alfonso, 1983) .
[8] (Antrópologo, 2008) .
[9] “Como lo plantea Leonor Herrera
“En Calima por ejemplo, la primera cultura cerámica, denominada Ilama, ocupa
el último milenio anterior al comienzo de la era cristiana. Los recipientes
cotidianos y rituales de este periodo de fina factura y cuidadosa decoración,
están modelados en diversidad de representaciones naturalistas que permiten
tener una idea sobre diversos aspectos de la vida de esta gente: su apariencia
física y atuendo, la forma de sus viviendas y poblados, así como la
importancia de ciertas especies animales” (Herrera,
1992) .
[10]
“Las imágenes
pintadas o grabadas fueron adquiriendo un carácter simbólico ligadas a las
condiciones del medio ambiente, de la religión y la sociedad; por lo tanto los
signos o ideogramas (que indican cosas o abstracciones)no fueron hechos como
un ejercicio de infantilismo o expresiones del azar” (Contreras,
1992) .
[11] “Sin embargo, en gran bretaña ha sido más usual la utilización del termino
antropología social, que desde el punto de vista disciplinar fue considerada en
un principio como una especie de rama de la sociologia dedicada al estudio de
las sociedades primitivas” (Alfonso, 1983) .
[12] “Hubo un tiempo en que se estimaba que el adecuado
objeto de nuestro interés eran la sociedades “primitivas” o “simples”. Pero
también estos adjetivos reclaman definición; en la actualidad se está de
acuerdo, por lo general, en que se refieren a la tecnología del pueblo en
cuestión” (Mair, 1976) .
[14] (Fabregat, 1984)
[15] (Freedman, 1978)
[16] “La cultura incluye los artefactos, bienes,
procedimientos técnicos, ideas hábitos y valores heredado” (Malinowski, 1931)
[17] “si es cierto
que Tylor con su reconocida definición de cultura supo dar respuesta a
inquietudes de los antropólogos de sus época y esta es actualmente utilizada de
forma instrumental, no lo es menos que para las llamadas ciencias sociales su
definió resulta hoy escasamente operativa” (Martorell, 1984) .
[18] (Fabregat, 1984)
[19] La cultura debe ser entendida como la
práctica social de un grupo humano que implica una concepción témporo-espacial
precisable. Esta definición supone “una forma de describir la conducta humana”
(Barth, F. 1976, p. 9) y precisa para ser operativa una aclaración de cada uno
de los términos que la componen (Martorell, 1984) [19].
[20] Los grupos
étnicos son categorías de adscripción e identificación que son utilizadas por
los actores mismos y tienen, por tanto, la característica de organizar
interacción entre los individuos (Barth, 1978) .
[21] Según ello,
esta historia ha producido un mundo de pueblos separados con sus respectivas
culturas y organizados en una sociedad que, legítimamente, puede ser aislada
para su descripción como si fuese una isla (Barth, 1978) .
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